
Es miércoles y yo ya sueño con que sea sábado para dormir la siesta, descansar y estar lista para divertirme por la noche
¿Alguna vez le habías prestado atención a tu almohada? Muchas veces nos concentramos en el colchón o en las sábanas, y nos olvidamos de lo importante que es la almohada. Si lo piensas bien, pasas 8 horas al día planchando la oreja en ella… vale la pena que sepas esoger una buena!
* Al escoger una almohada tienes que pensar en que tiene que sostener con firmeza y a la vez suavidad tu columna cervical, en una postura correcta y natural. Invertir en una buena almohada es invertir en la calidad de tu sueó y en calidad de vida.
* Escoge la almohada dependiendo de la postura que sueles utilizar al dormir. No es solo la postura que eliges para quedarte dormida: es la postura en la que te despiertas, que es la postura en la que “insconscientemente” te has puesto por la noche. Analiza por unos días en qué postura sueles despertarte.
* Si duermes de lado, busca una almohada que deje tu cuello horizontal, alineado con el resto de la columna. La almohada debe ser gruesa y firme, siendo más o menos del ancho de tu hombro y así que la cabeza no quede tronchada hacia abajo (lo cual te causaría dolor de cuello por las mañanas).
* Si duermes boca arriba, o si sueles cambiar mucho de postura en la noche, necesitas una almohada no tan gruesa, pero firme, que se adapte a la forma de tu cuello y le de soporte. Si es muy gruesa o muy delgada, tus cervicales sufrirán causándote dolor, molestias al dormir… hasta ronquidos!!!
* Si duermes boca abajo necesitas una almohada blanda y fina, y así la cabeza y el cuello quedan volteados de forma natural hacia un lado.
La pregunta es… ¿de qué material debe ser la almohada?
* Uno de los rellenos más populares es el plumón: plumas naturales de aves. Suelen ser ideales para quienes duermen boca abajo, ya que suelen ser delgadas.
* Fibras sintéticas: normalmente de poliéster, son más firmes que las plumas por lo que son ideales si duermes boca arriba o de lado. Son más baratas que las de plumón y también son lavables, aunque lo negativo es que son menos duraderas.
* Espumas anatómicas: Suelen adaptarse a la curvatura del cuello y dependiendo de la marca son más o menos firmes. Como suelen tener una forma especial, es mejor que la pruebes antes de comprarla, porque no todo el mundo se acostumbra.
* De látex o viscolástica: se adaptan super bien a la forma de cabeza y cuello y no dan calor, a diferencia de las almohadas de plumón.
Y ahí lo tienes. Igual que con los colchones, te recomiendo que vayas a la tienda y pruebes las almohadas antes de llevarte una, porque es algo a lo que toma su tiempito acostumbrarse. Pero una vez que hayas encontrado la almohada perfecta… ¡No querrás soltarla nunca!